
Si eres propietario de una vivienda en España, estás jubilado y necesitas dinero, la nuda propiedad puede ser una opción interesante para obtener liquidez sin dejar de vivir en tu casa.
Los jubilados en España pueden vender la nuda propiedad de su vivienda. De hecho, es una fórmula cada vez más utilizada por personas mayores que necesitan mejorar su situación económica, mantener su calidad de vida o disponer de dinero para afrontar nuevos gastos, sin tener que mudarse.
A continuación, te explicamos cómo funciona de forma clara.
¿Qué es vender la nuda propiedad?
Cuando vendes la nuda propiedad de tu vivienda, vendes la propiedad del inmueble, pero conservas el usufructo vitalicio.
Esto significa que puedes seguir usando y viviendo en tu casa hasta tu fallecimiento, aunque la propiedad pase a otra persona.
En otras palabras, el comprador adquiere la vivienda, pero no podrá disponer plenamente de ella hasta que finalice el usufructo.
La idea principal es sencilla: el propietario obtiene liquidez y mantiene el derecho a vivir en su casa de por vida.
¿Quién puede vender la nuda propiedad?
Esta opción suele estar dirigida a personas mayores, jubiladas o propietarias de una vivienda habitual que necesitan liquidez.
No existe una edad mínima legal fija para vender la nuda propiedad, pero en la práctica suele ser una alternativa más habitual a partir de los 65 o 70 años.
Normalmente, esta fórmula interesa a personas que tienen una vivienda en propiedad, quieren seguir viviendo en ella y prefieren recibir dinero ahora en lugar de vender la casa de forma tradicional.
¿Qué recibe el jubilado?
El jubilado puede recibir un pago único, que suele ser la opción más habitual. En algunos casos, también puede pactarse una renta mensual, dependiendo del acuerdo entre las partes.
El precio que se recibe por la nuda propiedad depende de varios factores, entre ellos:
- La edad del vendedor.
- El valor de mercado de la vivienda.
- La ubicación del inmueble.
- El estado de la vivienda.
- La demanda de este tipo de operación.
Cuanto mayor sea el vendedor, mayor suele ser el porcentaje que puede recibir sobre el valor de la vivienda, ya que el comprador tendrá previsiblemente un plazo menor hasta obtener la plena propiedad.
Por ejemplo, si una vivienda está valorada en 300.000 € y el propietario tiene 75 años, podría recibir aproximadamente entre el 50% y el 70% del valor, dependiendo del caso. En algunas operaciones, con una buena negociación, se puede intentar alcanzar un porcentaje superior del valor tasado.
Ventajas de vender la nuda propiedad
La principal ventaja es que permite obtener liquidez inmediata sin tener que abandonar la vivienda.
Esto puede ser muy útil para complementar la pensión, afrontar gastos médicos, ayudar económicamente a familiares, mejorar la calidad de vida o simplemente tener mayor tranquilidad financiera.
Además, el vendedor mantiene el derecho a vivir en su casa de por vida y no tiene que pagar un alquiler para seguir en ella.
Es una solución pensada para personas que quieren convertir parte del valor de su vivienda en dinero disponible, sin renunciar a su hogar.
Inconvenientes que debes tener en cuenta
Aunque puede ser una buena alternativa, también es importante conocer sus límites.
Al vender la nuda propiedad, el propietario deja de ser dueño pleno de la vivienda. Esto significa que no podrá venderla después como una compraventa normal, porque la propiedad ya habrá sido transmitida.
También puede reducir la herencia que recibirán los hijos o familiares, ya que la vivienda dejará de formar parte del patrimonio del vendedor en las mismas condiciones.
Otro punto importante es que el precio recibido será menor que el de una venta tradicional, porque el comprador no podrá usar la vivienda hasta que finalice el usufructo.
Por eso, antes de tomar una decisión, conviene analizar bien la situación personal, familiar, fiscal y patrimonial.
Impuestos: un punto importante
La venta de la nuda propiedad puede generar una ganancia patrimonial en el IRPF. Sin embargo, si el vendedor tiene más de 65 años y se trata de su vivienda habitual, puede existir exención fiscal.
Aun así, cada caso debe revisarse de forma individual, porque pueden influir distintos factores: la edad, el tipo de vivienda, el valor de adquisición, el valor de venta y la situación fiscal del propietario.
Antes de firmar cualquier operación, es recomendable contar con asesoramiento profesional para evitar sorpresas.
Diferencia con otras opciones similares
La nuda propiedad no debe confundirse con otras alternativas.
En la venta de nuda propiedad, el propietario vende la vivienda, pero conserva el usufructo vitalicio. Es decir, mantiene el derecho de uso y disfrute.
En una renta vitalicia, el propietario puede recibir una cantidad periódica durante su vida, según lo pactado.
En una hipoteca inversa, en cambio, no se vende la vivienda, sino que se obtiene financiación usando la casa como garantía.
Cada opción tiene ventajas y riesgos diferentes, por lo que conviene comparar antes de decidir.
Conclusión
Sí, un jubilado puede vender la nuda propiedad de su vivienda en España. Es una opción especialmente interesante si necesita liquidez, quiere seguir viviendo en su casa y no le importa reducir la herencia futura.
La nuda propiedad puede ser una solución práctica para transformar el valor de una vivienda en dinero disponible, sin tener que mudarse ni cambiar de vida.
En Univial, acompañamos a propietarios que están valorando esta alternativa, ayudándoles a entender el proceso, calcular el valor de su vivienda y negociar las mejores condiciones posibles.
¿Estás jubilado, tienes una vivienda en propiedad y necesitas liquidez? En Univial podemos ayudarte a estudiar si la nuda propiedad es una buena opción para tu caso.

